La Dolça Hermínia

Desde el exterior, a través de una gran ventana, se aprecian las formas de la lámpara monumental que ilumina el restaurante La Dolça Hermínia del grupo Andilana.

Este punto central de luz está formado por cilindros de diferentes diámetros y alturas que se unen creando cuatro racimos (dos de ellos de 4 cilindros y otros dos de 5 cilindros) que a su vez se sujetan en un tallo central. La luz se proyecta hacia el techo de gran altura y hacia la mesa central iluminando el conjunto del comedor.

Cilindros enlazados

Esta lámpara de tintes esculturales forma parte del proyecto de interiorismo realizado por Pablo Peyra Studio y que llevaron a cabo Raquel Manjarrés i Pablo López. Jané&Jané Lampshades se encargó de realizar todos los elementos de la iluminación.

Lámparas de pared

Para iluminar la gran altura del local y crear una luz más difusa se proyectaron cuatro lámparas que se fijan a la pared mediante una barra metálica. La pantalla cilíndrica de grandes dimensiones (18 cm de diámetro y 1 metro de alto) se han realizado con la técnica del encintado en cinta ponge beig.

Fibras naturales

El conjunto del proyecto se completa con cuatro lámparas de diseño muy depurado. Se trata de dos apliques de pared formados por dos semi-circunferencias de 16 cm de ancho y 15 cm de alto de algodón color negro en los que se ha colocado una semi-pantalla de 20 cm de ancho y 25 cm de altura realizada con fibra de enea.

La iluminación creada no puede ser más armónica y coherente con el ambiente y la carta del restaurante La Dolça Hermínia, del grupo Andilana. Situado cerca del Palau de la Música, ofrece cocina casera y tradicional puesta al día. Todo ello se traduce en la atmósfera del local, cálida y cercana con toques contemporáneos como las lámparas realizadas por Jané&Jané Lampshades.